La comisión promotora de la Iniciativa Legislativa Popular para el Fomento de la Participación Ciudadana comunicó a las Juntas locales, provinciales y autonómicas el ejercicio del derecho a la participación política a través de la recogida de firmas también durante la jornada del 20N. Pero la Junta Electoral Central ha demostrado, una vez más, su falta de sensibilidad democrática, y no ser más que un instrumento de la clase política para distorsionar la voluntad de la ciudadanía.
A pesar de las garantías expuestas por los promotores, las Juntas Electorales provinciales y autonómicas se han lavado las manos, delegando en la Junta Electoral Central la decisión. Ésta Institución, formada por trece vocales (ocho Magistrados designados por el Consejo General del Poder Judicial y 5 directamente por los partidos políticos) ha remitido a una decisión tomada en 1991, donde se negaba laposibilidad de instalación de mesas de peticiones de firmas en la puerta de los colegios electorales,
Los responsables de la recogida de firmas han recordado hasta en 3 ocasiones a la Junta que no se trataba de la instalación de mesas en la puerta de los colegios electorales, sino de la continuación de la tarea de recogida de firmas en lugares alejados de los colegios electorales, que en nada condiciona el derecho al voto.
La Junta Electoral ha demostrado que obedece fielmente la voz de sus amos, la clase política. Los partidos perseveran en su vano intento de conservar una legitimidad que los ciudadanos hace tiempo les han retirado.
INDIGNACIÓN ES LA PALABRA
ResponderEliminar¿Qué esperábais? Vamos a ganar.
ResponderEliminar"Los partidos perseveran en su vano intento de conservar una legitimidad que los ciudadanos hace tiempo les han retirado"
ResponderEliminar¿COMOOOR? La mayoría sigue acudiendo a las urnas a legitimar el sistema, asi que el comentario final sobra, ojalá fuera así.